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Tratamientos urológicos de avanzada mínimamente invasores
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Tratamientos urológicos de avanzada mínimamente invasores
 
Los pacientes con una amplia gama de problemas urológicos, desde la hiperplasia prostática benigna, a cálculos o piedras en los riñones, hasta con condiciones que requieren la remoción de los riñones, ahora se pueden beneficiar de las técnicas mínimamente invasoras que se ofrecen en el Hospital de la Universidad George Washington.

Los procedimientos mínimamente invasores tienen muchas ventajas sobre las opciones de tratamientos urológicos tradicionales. Por lo general, los pacientes que se hacen los procedimientos mínimamente invasores sufren menos dolor y tienen menos costos. Además, usualmente ellos pueden regresar a las actividades normales más rápidamente, dice el Dr. Michael Manyak, urólogo, profesor y jefe del departamento de urología.

 

Una nueva opción para hombres con próstatas ensanchadas

 
Se estima que seis millones de hombres estadounidenses tienen una próstata ensanchada, a lo que también se le llama hiperplasia prostática benigna. Los síntomas incluyen dificultad en comenzar a orinar, levantarse de la cama de noche con frecuencia para orinar, y la frecuencia en orinar con urgencia. Tradicionalmente, los hombres con síntomas moderados a síntomas severos han tenido dos opciones: medicamentos de por vida muy costosos con el potencial de efectos secundarios, o cirugía para remover el tejido que obstruye, lo cual requiere alrededor de seis semanas para la recuperación.

Hace ya más de dos años, el Hospital George Washington comenzó a ofrecer otra opción, terapia de calor de microondas con el sistema Urologix Targis·

El administrar calor en la próstata destruye las células, dice el Dr. Manyak. Esto encoge el tamaño de la próstata, lo cual reduce la obstrucción que causa los síntomas. El lujo que ofrece el Sistema Targis es que este procedimiento que se hace para pacientes externos requiere poca anestesia, declara el Dr. Manyak. En este tratamiento, un catéter, especialmente diseñado, se inserta a través de la uretra. Los tejidos que obstruyen la próstata se calientan, pero los tejidos a su alrededor no son afectados.

El Dr. Manyak colaboró en escribir un estudio que se publicó en la revista médica de urología en la que se explora la efectividad del procedimiento Targis. En este estudio, los pacientes que se hicieron este procedimiento tuvieron un tratamiento más efectivo en el costo que aquéllos que tomaron los medicamentos. En otros estudios, tres cuartas partes de los pacientes de Targis estaban muy satisfechos seis años más tarde después de haberse hecho el procedimiento, dice el Dr. Manyak.


 
El procedimiento nuevo para remover los riñones es mucho más fácil para los pacienets
 
Los riñones son esenciales para la supervivencia humana debido a sus funciones vitales, tales como filtrar los desperdicios y los líquidos de la sangre que circulan. Aún más de 30,000 estadounidenses sufren de cáncer de los riñones cada año, y muchos más tienen crecimientos sospechosos en sus riñones que requieren la remoción quirúrgica o biopsia, conocida como nefrectomía.

La cirugía tradicional para remover los riñones era difícil para los pacientes. Históricamente, la nefrectomía requiere que se haga una incisión de 10 a 12 pulgadas en el costado del paciente, y a veces requería que se removiera una costilla. “Típicamente los pacientes regresaban al trabajo en 4 a 6 semanas. Sin embargo, a muchos pacientes les tomaba meses recuperarse completamente de la incisión,” dice el Dr. Jason D. Engel, profesor asistente clínico de urología del Hospital George Washington.

Ahora hay una opción nueva, mínimamente invasora, para los pacientes que necesitan remover un riñón. El procedimiento, llamado nefrectomía laparoscópica ayudada manualmente, le permite al cirujano ver, cortar y remover el riñón con incisiones mucho más pequeñas. El médico hace cuatro incisiones de ¼ a ½ pulgadas en el abdomen. Se inserta un vídeoscopo flexible en una de las incisiones dándole al cirujano una vista aumentada del riñón y de los tejidos que lo rodean. Otros instrumentos quirúrgicos especialmente diseñados en varillas estrechas y largas son colocados a través de las otras incisiones. Se hace una quinta incisión de 2 a 3 pulgadas para darle acceso a la mano del cirujano.

El Dr. Engel dice, “Reducir el dolor y ayudar a que los pacientes regresen rápidamente a sus actividades normales son ventajas de la nefrectomía laparoscópica ayudada manualmente.” “Los pacientes regresan a sus actividades del diario cotidiano en dos semanas, a veces más temprano.” Este procedimiento resulta en estadías más cortas, menos infecciones y la posibilidad de una reducción significativa en las cicatrices.

“Para aquéllos pacientes que luchan contra el cáncer de riñones, ésta es una trayectoria breve a la que se le da la bienvenida en su camino a la recuperación,” dice el Dr. Engel.

 
Los avances en el tratamiento de las piedras o cálculos en los riñones
 
En el pasado, los pacientes con piedras o cálculos demasiado grandes para pasar se enfrentaban a una cirugía mayor para remover las piedras. Aún cuando los cálculos eran más pequeños, “el pasar las piedras de los riñones era doloroso y no era siempre posible,” dice Dr. Manyak.

Los urólogos del George Washington utilizan varias técnicas mínimamente invasoras cuando las piedras son grandes o cuando los pacientes no pueden pasarlas fácilmente.

La litotripsia de choque extracorporal utiliza ultrasonidos de alta frecuencia que se aplican de la parte de afuera del cuerpo para romper las piedars en un material parecido al polvo que permita que las piedras pasen con más facilidad. “Este procedimiento es un avance principal en la habilidad de lidiar con las piedras de los riñones,” declara el Dr. Manyak.

Aún cuando las piedras se rompen, las piedras grandes crean una gran cantidad de desperdicios para pasar por la uretra. En este caso, los cirujanos urológicos en el Hospital George Washington utilizan un procedimiento llamado nefrostolitotomía percutánea para tener acceso a los riñones con instrumentos endoscópicos insertados a través de la espalda de los pacientes. Entonces, las piedras se rompen con un láser o con otros instrumentos y se remueven.

“La cirugía abierta para las piedras de los riñones ya es casi obsoleta," dice el Dr. Engel. “Ahora hay muchas maneras diferentes de lidiar con los cálculos.”

 
El Hospital George Washington es líder en cuanto al cuidado de los pacientes

 
El elemento más común para todos los procedimientos mínimamente invasores es que son más fáciles para los pacientes. “Los pacientes pueden regresar a sus casas más rápidamente y sufrir menos dolor,” declara el Dr. Manyak, antiguo presidente del comité de la evaluación de la tecnología para la Asociación Americana Urológica. “Aunque es posible que los procedimientos mínimamente invasores sean más difíciles de hacer para los médicos, estos procedimientos se justifican si el paciente se beneficia al sufrir menos dolor o al poder volver más rápido a sus actividades normales.”

“En el Hospital George Washington nosotros no tratamos todo lo que la medicina sugiere. Pero sí continuamos siendo líder en la evaluación de muchas de estas tecnologías según son introducidas. Manténganse informados sobre más avances,” declara el Dr. Manyak.